16 de junio de 2014

Puente

Siento que se me hace un puente
de pétalos, arraigado
entre alientos, 
salpicado de aves,
ahogado entre sábanas,
entre días, en el frío
del casi día, o peor,
la casi muerte, 
casi verdad.

Se me hace un puente
enraizado en el abismo
entre los brazos de 
los que miran al suelo
y los que miran al cielo;
corre y se mece entre 
los segundos presentes
y los siglos ausentes;
los a veces siempre,
y las gotas de nunca.

El tiempo sopla en contra.

Y a mí que se me hace un puente
entre almas que se funden al caer en la vorágine
y un sol que ya seca el invierno de los ojos,
y suprime la displicencia animal,
abriéndose al mar, como 
una posibilidad eterna.

Lo único que nos 
queda, hoy, es 
todo por 
delante