Eres la luz en los días
Te encuentro como la rama del árbol en la que se posa el ave buscando reposo después de un largo viaje
A través de los días, las lluvias, los meridianos
Y sobre su propia sombra en la cara de las olas, las nubes y la gente
A través de los días, las lluvias, los meridianos
Y sobre su propia sombra en la cara de las olas, las nubes y la gente
Pensarte es pensar en la razón por la que existen callejones
Tu existencia me abriga como el sol abriga a la tierra
Ignorando toda lejanía
Ignorando toda lejanía
Eres el ave que atravesó las armas que intentaron darle caza
La distancia que nunca ha existido entre el ojo y la estrella
Entre tú y la luna...
La distancia que nunca ha existido entre el ojo y la estrella
Entre tú y la luna...
Por esto crecemos como el árbol que cae hacia el infinito
Tan paciente como incesante
Siempre hacia el cielo, cae
Aferrándose a la tierra
Pero cae
Tan paciente como incesante
Siempre hacia el cielo, cae
Aferrándose a la tierra
Pero cae
Cae
Inevitablemente cae y, de vez en cuando
Encuentra reposo en algún ave cansada
Inevitablemente cae y, de vez en cuando
Encuentra reposo en algún ave cansada